[Dónde quedó el amor al prójimo parte 3]



AL VER PASAR A LA GENTE...(Gonzalo Osses)
Al ver pasar a la gente,
¿Nunca te has preguntado quienes son?
¿Por qué luchan, qué sienten, qué hacen?
¿serán protagonistas de historias románticas,
serán esclavos de una rutina amarga,
serán juguetes del destino o marionetas de Dios?

Al ver pasar a la gente,
al caminar junto a ella, tú sientes, al igual que yo,
que no caminas entre ganadores y perdedores,
sino que sabes que caminas entre sobrevivientes.
Entre sobrevivientes de revoluciones hechas por falta de comida,
entre sobrevivientes de guerras que comienzan durante un partido de ajedrez.

Al ver pasar a la gente,
te das cuenta que paseas entre hombres y mujeres sin nombre,
hombres y mujeres indiferentes para ti,
cuyas vidas no conocemos y cuyas muertes no nos causan nada.
Son sólo muertes; muertes que leemos en los diarios matutinos,
obituarios fríos, nombres sin rostros.

Al ver pasar a la gente
¿No te gustaría conocer sus historias? ...a mí sí.
me gustaría saber de sus sueños, aprender sus razones para sobrevivir.
contar sus historias; inventándoles momentos alegres,
regalándoles felicidad.
Creo que debería empezar por mí.
creo que debo comenzar por mí historia.
Por la historia del amante abandonado.
Por la historia del amigo traicionado.
Por la historia del soñador que despierta
en medio de un torrente de mentiras verdaderas.

Serán cuentos de infiernos y cielos,
de noches con sol y días con luna,
de corazones negros cicatrizados
y ventanas por donde ya no se asoma el sol.

Es la repetición de la vieja historia,
lo mismo, pero con distintos actores.
Los mismos sentimientos entremezclados
y las mismas perversiones colectivas,
relaciones autodestructivas, valores alterados,
niños olvidados y dioses censurados.

Al ver pasar a la gente, ahora,
me doy cuenta que no quiero contar historias;
es todo, es siempre lo mismo.

Tampoco contaré mi historia.
Si quieres saberla... imagínatela.
párate en una esquina
y al verme pasar con el resto de la gente,
Invéntame un final feliz.

[Dónde quedó el amor al prójimo parte 2]




Este es mi poema ni tan poema...sino algo que escribí después de que tomé las fotografías.

ROSTROS DE ILUSIóN

Es el rostro de ilusión que hay en sus ojos
Son las manchas del humo que yacen en sus mejillas
Son las manos marcadas de tierra y lágrimas
Son los brazos marcados por el esfuerzo…
Son esas personas que no vemos
Son esos individuos que nos atemorizan por lo que dicen los medios
Mandan información sobre cómo protegernos de las personas de las calles
Pero no nos dicen qué hacer para ayudarles
Y solo pasamos de largo la mirada
Ignorando el sentir de ellos mismos.

Hoy vi a una mujer embarazada cargar 15 bolsas de dulces para vender y tener algo que comer para darle a sus hijos.
Hoy vi a una mujer echarle llave a las puertas de su carro porque estaba atemorizada porque un niño de la calle se acercaba a pedirle unas monedas.
Hoy vi a una recién nacida acostada en el duro cement de una pasarela
Hoy vi a un niño jugar con una aguja e hilo
Hoy vi el rostro del hambre en todos ellos

Hambre de sensibilidad
La mujer del carro no tiene la culpa que los medios usen la información a su conveniencia y que gracias a ellos la inseguridad sea su sombra
La bebé recién nacida no tiene la culpa de que sus padres no encuentren trabajo
El niño que juega con una aguja y un hilo echa a volar su imaginación para olvidar el hambre y el calor
El hambre vuela de un lugar a otro
El hambre va en el hombre de saco que pasa desapercibido ante las injusticias que el mismo hombre causa
El hambre va en todos aquellos que son insensibles ante esta situación.

"Al ver pasar a la gente..." [ Dónde quedó el amor al prójimo?[parte 1]]



Uno de los trabajos del periodista es ir en búsqueda de la verdad y presentarla lo más real posible. Cuando digo real es en el sentido más puro, tal cual es, sin adornos ni tapujos. Entonces, me dejaron un fotorreportaje que hacer sobre cualquier tema, y lo hice con una buena amiga de la Universidad.

Les contaré un poco la historia, luego dejo algunas fotos y dos pequeños poemas alusivos al tema.
"Los niños de la calle". Esa era la temática. "Trillada" dirían algunos, sin embargo, para ellos los niños de la calle no lo es; esa es su realidad. Sobrevivir con lo que se pueda. En fin, ibamos mi amiga y yo en busca de esa historia para poder fotografiarla. Así, cuando estabamos por las afueras del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO)vimos a dos graciosos niños tomados de la mano uno del otro. Andaban descalzos y "caretos"(sucios de su rostro).

Los seguimos y encontramos el lugar donde vivían: UNA PASARELA. Subimos a la pasarela y estaba rodeada de desechos fecales, orines, unas "mascotas" que eran unas ratas y más adelante estaban sus pertenencias que más parecían bolsas llenas de dolor, bolsas donde llevaban sus ilusiones que les pesaban más que otra cosa...pero al final hacía sentirles que tienen algo, que algo les pertenece y que nadie les puede quitar: sus sueños.

Ahí en el lado de la sombra estaban sus padres acompañados de la recién nacida (6 meses) la "cuna"? Era un pedazo de tela o cobija tirada en el cemento de la pasarela. El padre leía una revista, la madre nos veía nada más pero no nos daba la cara, los niños Jonathan y su hermana jugaban con su imaginación. El niño jugaba con una aguja y un hilo, ella leía o trataba de entender las caricaturas que salían en un periódico viejo, la bebé observaba de manera inquieta todo su alrededor.

Me indignaron tantas cosas. En primer lugar, el descaro de los padres de traer otra criatura al mundo sabiendo las condiciones en que viven. Segundo, la comodidad y frescura del padre de leer una revista bajo el sol como si se tratasen de unas vacaciones familiares, en vez, no sé de estar buscando trabajo de lavacarros o vendedor de periódicos NO Sé pero algo se puede hacer y no simplemente quedarte esperando la "ayuda o lástima" de los demás. Y en tercer lugar, si sigo recto de la pasarela llego a Casa Presidencial donde hay espacio de sobra, donde hay comida de sobra...donde el protocolo está de sobra y el hambre afuera también está de sobra. Y por otro lado, si seguía para abajo llego a una de las zonas de comercio más fuertes con las que cuenta nuestro país.Irónico, no?

Entonces, qué nos queda? A esta familia de indigentes en medio. Tres niños que su vida parece incierta, vidas que esperan que otra vida de este planeta se "apiade" de ellos...

Hasta aquí mi explicación-valoración sobre el tema en otro segmento dejaré los poemitas y un par de fotos más...

PD:Porfavor jóvenes/adultos quien sea que lee este blog tratemos de cambiar al mundo, tratemos de hacerlo un poco menos injusto a aquellos que no tienen la culpa de nuestros errores, de nuestra arrogancia e insensibilidad. Los niños son una bendición y no se merecen para nada lo que hacemos con sus vidas, con su planeta...